El camino más largo
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¿Has pensado por qué el regreso a casa siempre es más corto?
Yo, a veces.
Tenía 15 años; y como casi cada semana había ido a jugar a casa de mis primos, donde
me la pasaba todo el sábado disfrutando. Ese fin de semana no fue la excepción, todo
había sido muy divertido, como solía ser. Entre juegos y risas, el teléfono sonó; mi prima
atendió la llamada y mirándome afligida dijo: tu papá se cayó, tienes que irte a casa.
Preocupado, con un sentimiento extraño y pensamientos confusos en mi cabeza, tomé
un camión; nadie podía llevarme o ir por mí, no existían los taxis de aplicación.
Fue el camino más largo, lento, incómodo y estresante que he vivido. Sentía como si
hubieran pasado días y yo no podía avanzar en la ciudad. Una y otra vez las mismas
fachadas, las mismas tiendas pasando por las ventanas del autobús. La casa de mis tíos
estaba al otro extremo de donde yo vivía, y lo único que yo pensaba era: que todo esté
bien, por favor.
Llegué a casa, parecía otro lugar. Todo era desorden. Mi hermana llorando me abrazó
fuerte. Me miró, y susurrando dijo: acaba de morir.
Fabricio Pacheco Cruz
- Diseñador gráfico | 40 años | Quebec, Canadá
- Ilustrado por Daniela Torres | @lunnadecoco