Por atrás, joven
Reproduce para escuchar la historia
Otra mañana en la que tengo que salir a trabajar para ganarme el pan. Ya viene mi
transporte, el famoso “chato”, y al detenerse la unidad, claramente se aprecia que ya no
cabe ni un alma. No me sorprende. Sólo espero las palabras de aliento del conductor,
que me dirán si llegaré a tiempo o no. Por fin, escucho entre tantas voces, esa frase
celestial: “Súbale por atrás, joven”. Así que me apresuro a la parte trasera del camión,
subo los escalones y saco una moneda para pagar mi pasaje, cuya travesía para llegar
al chofer me muestra la solidaridad que hay en las personas.
Le doy el dinero al enfermero, el enfermero se lo pasa al albañil, el albañil a la señorita
con traje, ella se lo entrega a un obrero, el obrero a un niño con uniforme, el niño a su
mamá, la señora se lo pasa a un jardinero, el jardinero a una recamarera, la recamarera
a una chica con un portaplanos y ella a un payaso.
Al fin llega mi dinero a la alcancía, el chofer pasa mi boleto y éste realiza el mismo
recorrido. Un trabajo en equipo que ya quisiéramos ver en el fútbol.
Jonathan García Meza
- Diseñador gráfico | 33 años | Tlaquepaque, México
- Ilustrado por Matías Romo | @un_maty